Resplandecen las hojas bajo este día de lluvia
que bien podría ser un invierno completo.
Sin embargo, de mi no he visto ni a mi sombra.
Mucho menos veré resplandecer mi infancia,
que debe estar chapoteando feliz en la posa de otra lluvia.
Qué más da
¿quién se tiene a ciencia cierta?
La locura avanza feroz,
y este bus no tiene ventana con vista a lo que he sido,
quizás sí a lo que espero y también a lo que me niego ser...
He sentenciado:"¡Nada de nostalgias!"
y aquí estoy: recibiendo lo que he escupido al cielo.
Lo cierto es que no todo es tan fatal,
aún conservo confianzas bien atesoradas
que -por suerte- no he enterrado en un jardín.
Ahora la pregunta que gira en el aire no es difusa,
grita incesantemente y me interroga punzante:
"¿Se puede con la tristeza y el fracaso tras los ojos?,
¿con la violencia terrible bajo la piel, se puede?,
¿o con la urgencia de mis ansias ignoradas?..."
[Siempre he tendido un poco al dramatismo,
siempre he tendido a ser "la preguntona empedernida",
Siempre he tendido un poco a la melancolía,
un poco a la nostalgia,
siempre accedo rápido a las rabias,
y por más que me he resuelto no ser débil, lo soy
por más que no quiero darme, me doy,
por más que la vida me ha enseñando
a no tener esperanzas, las tengo.]
Y claro...no es porque sí,
no es casualidad ni dios
porque (además de confianzas bien guardadas
y sueños cultivados secretamente)
tengo compañeras y compañeros:
compañeras de dolor
compañeras de nostalgias
de fuerzas
compañeras de rabias
compañeras y compañeros en mi tendencia a ser porfiada...
Ellos me enseñanel mundo de experiencias acumuladas.
Responden firmes que sí puedo, que sí podemos
porque el fracaso es aprendizaje,
la violencia bajo la piel no es sólo mía,
que mis ansias son también sus ansias,
y todo todo es trabajo, trabajo constante.
Y el que no nos crea
ya nos verá reinventarnos
y el que no me crea
que me cuestione,
que me juzgue,
porque la respuesta
ya está dada.
Ahora sé decir que no,
no me voy a tracionar,
no voy a retroceder...
Porque al final de cuentas
si la lluvia no se va
es porque no hemos hecho
las fuerzas necesarias
para que escampe....
que bien podría ser un invierno completo.
Sin embargo, de mi no he visto ni a mi sombra.
Mucho menos veré resplandecer mi infancia,
que debe estar chapoteando feliz en la posa de otra lluvia.
Qué más da
¿quién se tiene a ciencia cierta?
La locura avanza feroz,
y este bus no tiene ventana con vista a lo que he sido,
quizás sí a lo que espero y también a lo que me niego ser...
He sentenciado:"¡Nada de nostalgias!"
y aquí estoy: recibiendo lo que he escupido al cielo.
Lo cierto es que no todo es tan fatal,
aún conservo confianzas bien atesoradas
que -por suerte- no he enterrado en un jardín.
Ahora la pregunta que gira en el aire no es difusa,
grita incesantemente y me interroga punzante:
"¿Se puede con la tristeza y el fracaso tras los ojos?,
¿con la violencia terrible bajo la piel, se puede?,
¿o con la urgencia de mis ansias ignoradas?..."
[Siempre he tendido un poco al dramatismo,
siempre he tendido a ser "la preguntona empedernida",
Siempre he tendido un poco a la melancolía,
un poco a la nostalgia,
siempre accedo rápido a las rabias,
y por más que me he resuelto no ser débil, lo soy
por más que no quiero darme, me doy,
por más que la vida me ha enseñando
a no tener esperanzas, las tengo.]
Y claro...no es porque sí,
no es casualidad ni dios
porque (además de confianzas bien guardadas
y sueños cultivados secretamente)
tengo compañeras y compañeros:
compañeras de dolor
compañeras de nostalgias
de fuerzas
compañeras de rabias
compañeras y compañeros en mi tendencia a ser porfiada...
Ellos me enseñanel mundo de experiencias acumuladas.
Responden firmes que sí puedo, que sí podemos
porque el fracaso es aprendizaje,
la violencia bajo la piel no es sólo mía,
que mis ansias son también sus ansias,
y todo todo es trabajo, trabajo constante.
Y el que no nos crea
ya nos verá reinventarnos
y el que no me crea
que me cuestione,
que me juzgue,
porque la respuesta
ya está dada.
Ahora sé decir que no,
no me voy a tracionar,
no voy a retroceder...
Porque al final de cuentas
si la lluvia no se va
es porque no hemos hecho
las fuerzas necesarias
para que escampe....
Mío, más mío que nunca
Esto con ganas de ser poema fue empezado en el invierno y terminado hoy, en esta noche de primavera en que la vida se niega esconderse como quiero negarme yo a esconderme....Gracias a todas mis compañeras y a mi compañeros, en especial a ti, compañero del corazón....