lunes, 2 de julio de 2007

Reinventarse



Te hablo desde la desnudez,
desde mi pecho desprovisto de escudo,
desde mi vientre...


La locura de este mundo perdido del compás del corazón,
pasa,
se hace débil, minúscula y
poco a poco
se despeja la sorpresa secreta de continuar vivos,
aunque cojos y juzgados...


Apenas descubrimos
que la vida no se había detenido a esperarnos
descubrimos también que ya era tarde,
pero nunca lo suficientemente tarde...
No queda nada,
no queda todo,
pero siempre queda
la desnudez,
siempre queda
poder reineventarse.