*oTrOCieLo*

martes 9 de diciembre de 2008

Decir que no.....*

Resplandecen las hojas bajo este día de lluvia
que bien podría ser un invierno completo.
Sin embargo, de mi no he visto ni a mi sombra.
Mucho menos veré resplandecer mi infancia,
que debe estar chapoteando feliz en la posa de otra lluvia.
Qué más da
¿quién se tiene a ciencia cierta?
La locura avanza feroz,
y este bus no tiene ventana con vista a lo que he sido,
quizás sí a lo que espero y también a lo que me niego ser...

He sentenciado:"¡Nada de nostalgias!"
y aquí estoy: recibiendo lo que he escupido al cielo.
Lo cierto es que no todo es tan fatal,
aún conservo confianzas bien atesoradas
que -por suerte- no he enterrado en un jardín.

Ahora la pregunta que gira en el aire no es difusa,
grita incesantemente y me interroga punzante:
"¿Se puede con la tristeza y el fracaso tras los ojos?,
¿con la violencia terrible bajo la piel, se puede?,
¿o con la urgencia de mis ansias ignoradas?..."

[Siempre he tendido un poco al dramatismo,
siempre he tendido a ser "la preguntona empedernida",
Siempre he tendido un poco a la melancolía,
un poco a la nostalgia,
siempre accedo rápido a las rabias,
y por más que me he resuelto no ser débil, lo soy
por más que no quiero darme, me doy,
por más que la vida me ha enseñando
a no tener esperanzas, las tengo.]

Y claro...no es porque sí,
no es casualidad ni dios
porque (además de confianzas bien guardadas
y sueños cultivados secretamente)
tengo compañeras y compañeros:
compañeras de dolor
compañeras de nostalgias
de fuerzas
compañeras de rabias
compañeras y compañeros en mi tendencia a ser porfiada...
Ellos me enseñanel mundo de experiencias acumuladas.
Responden firmes que sí puedo, que sí podemos
porque el fracaso es aprendizaje,
la violencia bajo la piel no es sólo mía,
que mis ansias son también sus ansias,
y todo todo es trabajo, trabajo constante.

Y el que no nos crea
ya nos verá reinventarnos
y el que no me crea
que me cuestione,
que me juzgue,
porque la respuesta
ya está dada.
Ahora sé decir que no,
no me voy a tracionar,
no voy a retroceder...
Porque al final de cuentas
si la lluvia no se va
es porque no hemos hecho
las fuerzas necesarias
para que escampe....



Mío, más mío que nunca


Esto con ganas de ser poema fue empezado en el invierno y terminado hoy, en esta noche de primavera en que la vida se niega esconderse como quiero negarme yo a esconderme....Gracias a todas mis compañeras y a mi compañeros, en especial a ti, compañero del corazón....

martes 21 de octubre de 2008

De la danza nocturna y del ciego que sepa adivinarla...

Adivina la danza
que inventaron
mis noches impacientes.
Adivina el vaivén
de mi compás.
Adivina, ciego,
el ritmo que arde
en mi vientre.
Adivina la tibieza
desnuda en la oscuridad.
Adivina cómo alumbra
el tacto esta muerte.
Adivina la danza,
adivina esta suerte,
que ya no habrá paz..

domingo 7 de septiembre de 2008

REGLAS DEL JUEGO PARA LOS HOMBRES QUE QUIERAN AMAR A MUJERES MUJERES


I

El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer lo que anida en mí,
la golondrina transparente de la ternura.

II

El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
conque yo estaré al lado suyo.

III

El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.

IV

El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo,
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.

V

El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca donde descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones,
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VI

El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.

VII

Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si es necesario.

VIII

El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.

IX

El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento
en una plaza llena de multitudes.
Podrá gritar -te quiero-
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.

X

El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas,
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado,
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados
como seres de distinta estatura.

XI

El amor de mi hombre
no querrá rotularme y etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.





Gioconda Belli

viernes 4 de julio de 2008

*MaRiPoSa SiN eSCaFanDra*


Después de todo no es tan fácil dar vuelta la página, y realmente no es un problema, las cosas pasan cuando pueden pasar, no antes... Por ahora quedan los caminos abiertos hacia adelante y cuando llegue a la bifurcación en el camino habrá que escoger... mientras tanto, sólo la veo un poco cercana un poco lejos, pero todavía no hay nada que hacer, estoy donde estoy y creo que aún quiero de verdad estar aquí... Después de todo, realmente uno no siempre quiere dar vuelta la página, sino que esa página o capítulo te haga vibrar, eso es todo, y en eso estoy, palpando la vida tan de cerca que a veces asusta y quisiera salir corriendo para no sucumbir a esa convulsión que llamamos existir, que te envuelve, que te arrastra y que de seguro tiene poco, y lo único seguro es que estás ahí porque te has seguido a ti mismo.





Después de todo, pareciera que no es tan necesaria la escafandra para encontrar la mariposa... Hay veces en que podemos advertir que nos hemos equivocado y que realmente sabemos dónde queremos estar y como, menos mal, no hay escafandra, tenemos la oportunidad de emprender el viaje con la mariposa... Ojalá no siempre fuera necesario el dolor para aprender a tomar la vida.


No hay que esperar la escafandra para quedarse en uno mismo....





jueves 19 de junio de 2008

DéCiMa PaRa Un CoRaZóN EsCuRRiDiZo...



Del corazón al ombligo
ya tengo el pecho desnudo
te ruego sueltes tu escudo
que yo el amor no mendigo.

De una vez por todas digo:
-derrotada la coraza,
vencida la moradaza-
yo sé que tu amor se esconde
no me importa cuándo ni dónde
sabré hallar esperanza.







viernes 25 de abril de 2008

OriLlaS De Tu VienTrE....


¿Qué exaltaré en la tierra que no sea algo tuyo?
A mi lecho de ausente me echo como a una cruz
de solitarias lunas del deseo, y exalto
la orilla de tu vientre.

Clavellina del valle que provocan tus piernas.
Granada que ha rasgado de plenitud su boca.
Trémula zarzamora suavemente dentada
donde vivo arrojado.

Arrojado y fugaz como el pez generoso,
ansioso de que el agua, la lenta acción del agua
lo devaste: sepulte su decisión eléctrica
de fértiles relámpagos.

Aún me estremece el choque primero de los dos;
cuando hicimos pedazos la luna a dentelladas,
impulsamos las sábanas a un abril de amapolas,
nos inspiraba el mar.

Soto que atrae, umbría de vello casi en llamas,
dentellada tenaz que siento en lo más hondo,
vertiginoso abismo que me recoge, loco
de la lúcida muerte.

Túnel por el que a ciegas me aferro a tus entrañas.
Recóndito lucero tras una madreselva
hacia donde la espuma se agolpa, arrebatada
del íntimo destino.

En ti tiene el oasis su más ansiado huerto:
el clavel y el jazmín se entrelazan, se ahogan.
De ti son tantos siglos de muerte, de locura
como te han sucedido.

Corazón de la tierra, centro del universo,
todo se atorbellina, con afán de satélite
en torno a ti, pupila del sol que te entreabres
en la flor del manzano.

Ventana que da al mar, a una diáfana muerte
cada vez más profunda, más azul y anchurosa.
Su hálito de infinito propaga los espacios
entre tú y yo y el fuego.

Trágame, leve hoyo donde avanzo y me entierro.
La losa que me cubra sea tu vientre leve,
la madera tu carne, la bóveda tu ombligo,
la eternidad la orilla.

En ti me precipito como en la inmensidad
de un mediodía claro de sangre submarina,
mientras el delirante hoyo se hunde en el mar,
y el clamor se hace hombre.

Por ti logro en tu centro la libertad del astro.
En ti nos acoplamos como dos eslabones,
tú poseedora y yo. Y así somos cadena:
mortalmente abrazados.


Miguel Hernandez





martes 8 de abril de 2008

ResPueSTa a Mi CarTa

El fuego se vuelve violento
cuando lo nombras alma
piedra pulida
calma mía
porque en sus arderes y ardores
me encuentro,
más que desnudo,
dispuesto a tu luz.
Soy de quien decida blandir
sus ojos en mi faz
y yo sé bien quién me clava
el diente de su mirada
como Cleopatra
danzando sobre un César
extraviado en este mundo.


Alex Bay